A mi me ordena la razón, a ti te ordena un coronel,
si nuestra lucha es de cartón la de ustedes es de papel*
Resulta paradójico cómo el
discurso oficial va por un lado y la realidad asociada se pierde en un largo
camino, más largo que el viaje al Tártaro. Vivimos evidentemente en una
sociedad donde predomina la cultura de la guerra (que nunca ha terminado, solo
ha cambiado de escenarios, de beligerantes y de medios), donde palabras como
“Ordene”, “logística”, “Bastión”, “trinchera” y “misión” son habituales en
ciertos círculos, que a cada momento parecen querer cambiar el porcentaje.
