Hacía solo un rato que había salido de mi
casa. Las nubes en el horizonte presagiaban una brutal llovizna sobre la
tierra. Cuando iniciaba mi camino las luces de los hogares
desaparecieron. Aquel inesperado apagón solo duró unos minutos, pero
mientras retomaba mi camino me atrapó la extraña sensación de
encontrarme en una tierra desconocida.
