Javier Labrada García y
Mailén Vázquez López
Es casi medio día en Cruce de los Baños. Por la calle
transita poca gente a esta hora. Pero salta siempre a la vista un caminante
habitual, de larga barba y una singular gorra. A su paso siempre encuentra el
saludo amigo, todos lo conocen, todos lo llaman por su nombre, y hasta los más
jóvenes lo reconocen a pesar de su edad.
