Por Javier Labrada
García
La primera vez que supe de él fue en una de aquellas
“Crónicas del barrio” dedicada a los imaginarios populares que se desataron
tras el paso del Huracán Sandy por la ciudad de Santiago de Cuba. Ya por aquel
entonces era una figura reconocida de las letras en esa ciudad. Tiempo después
me acerqué a uno de sus textos, “La Edad de la Insolencia”, y fue en aquel
momento que nació la idea de entrevistarlo un día.

